Autobiografía computacional

Enviado por strange1712 el 12 Mayo, 2009 - 08:56.

Si bien nunca he sido un as en la computadora, siempre he sido bastante cercano a ella.
Algunos han narrado anteriormente sus inicios en GNU/Linux y/o Kubuntu. Y yo de hecho he mencionado un poco sobre mis antecedentes en este mismo foro, en mis primeros posts. Sin embargo, a veces pareciera que conservo cierta naturaleza oscura que no negaré en lo absoluto. Pero mejor, procederé a narrar, para que comprendáis a que me refiero. Notad que hay que tomarse un tiempo...

El muro de berlín había caído. Un hombre sin embargo, imprimía diversos "cartelones" que mostraban montones de trazos sencillos, realizados con su graficadora, formando la imagen del Dios Azteca Tonatiuh. También había impreso pequeños calendarios del año en curso con su impresora de margarita, a pesar de que el año estaba por acabar. Todo lo había realizado en su pequeña máquina computadora CASIO, aunque no me consta si en el modo BASIC o en el "avanzado" CETL. Su primogénito cumplía el primer año y había que repartir "recuerditos".
A veces uno no sabe cuánto influyen las cosas que hacemos en la vida de los demás.

Cuando era pequeño, aunque tenía diversos intereses, el principal era el cuerpo humano. Las actividades de mi padre frente a esa extraña máquina, sin embargo, atraían mi atención. Había cuadritos blancos y una flechita que se movía por la pantalla. Y muchos dibujitos. Yo quería jugar. Pero mi padre realmente no tenía juegos en él. Pero me enseñó a dibujar. Eso sí lo podía hacer. Cuando la prendía, sólo tenía que escribir "windows" y luego buscar el dibujito llamado "Paintbrush". Esos fueron realmente los primeros encuentros con una computadora.

El tiempo pasó, y ya no sólo sabía dibujar, sino también sabía poner el "Afterdark", que mostraba escenas divertidas en la pantalla con personajes variados, como por ejemplo, Mickey Mouse y Goofy. Pasaba horas divirtiéndome con el fabuloso "esquiador" (Skyfree). Combinar estos dos programas era genial; el reto era poner el salvapantallas justamente cuando el monstruo de las nieves se comía al esquiador, para que mickey, con una vela, lo iluminara a medio comer. Genial!
No pasó mucho tiempo antes de que a mi padre le entrara la curiosidad por una cosa que se llamaba "OS/2". Probamos un juego que mi padre nos había "traído" y que yo y mi hermana solíamos jugar los fines de semana, "El Rey León", en este nuevo "Sistema Operativo", concepto que intuí, tenía que ver con la forma de las "ventanas" que salían en la pantalla. Pero no nos gustó, pues el juego corría lento y con 8 colores o algo así, por lo que se veía pésimo.

Cambiaron las épocas y la poderosa computadora armada de mi padre, con procesador CYRYX a 233 MHz(Presumiblemente igual o mejor que el Intel y por un menor precio, papá dixit), ahora poseía una avanzadísima y novedosísima unidad de CD-ROM, y una asombrosa tarjeta "Multimedia". Jugábamos todavía el juego del Rey León de antes, pero ahora se escuchaban los rugidos del cachorro león, y también se nos abrió un nuevo mundo de discos compactos: 4 en total, que venían de demostración en compra del CD-ROM y la tarjeta de sonido, 2 de ellos eran juegos, otro era un hermoso pero incompleto programa llamado Bodyworks, y el cuarto incluía un "muestrario" de aplicaciones y juegos para mostrar la asombrosa capacidad de almacenamiento de los CD-ROMs, ¡Hasta venía una película con un comercial de la WWF! (que mostraba la "prometedora capacidad para almacenar películas" de los CD-ROM's... Bah!)

Pronto se lanzaría el poderoso Windows 95, cuya ventanita era mucho más bonita que la oscura ventana casi cuadrada del Windows 3.11 a la que estábamos acostumbrados. Lo malo fue que algunos de los programas del muestrario ya no correrían.
Sin embargo, también empecé a utilizar una cosa llamada PowerPoint, que servía para poner muchos dibujitos en una hoja blanca.

Después, buscando entre los programas de mi papá, encontré uno bastante interesante, me parece que se llamaba ComputerWorks. En él se explicaba TOOODO sobre las computadoras. Me impresionó la aparente simplicidad de esa máquina que consideraba complicadísima y prácticamente imposible de entender. Leí sobre lo que era un disco duro (que mi papá había mencionado y comparado con los discos "flexibles", que literalmente eran flexibles pero no había que abusar mucho), y también supe que los discos compactos se habían inventado hacía mucho tiempo, cosa que me causó una gran intriga, pues apenas habíamos oído hablar de ellos recientemente. Leí sobre el procesador y la memoria RAM... Me sentí tan sabedor de la estructura de una computadora, que después de ver cuando mi padre abrió su computadora no sé para qué, y descubrir que era prácticamente una caja vacía, sentí que podía armar una con hojas de papel!
En el lado de la programación, tuve un primer encuentro cercano con BASIC en la CASIO ochentera de mi papá, donde mi papá me enseñó a "sumar cadenas", incluyendo la estructura básica de un programa, y hasta me hizo un programa para aprender las tablas de multiplicar (cosa que no ha ocurrido a la fecha).

Obviamente, la pasión por la naturaleza de la computadora pasó, y ahora me interesaba más conseguir mejores juegos. Ante mi insistencia, mi mamá permitió que mi padre me regalara su computadora, mientras él se armó una con un deslumbrante Pentium II.
Había unos juegos "simuladores" de carreras de carros, y de aviones, que corrían en MS-DOS y se veían muy chafas para ser sincero. Pero me emocionaba la idea de la simulación del vuelo. Para ese cumpleaños, pedí un videojuego, y el único artículo que relativamente coincidía con esa descripción era el "Microsoft Flight Simulator 98"... ¡Genial! Aunque me decepcionó un poco el hecho de que no era realmente un juego, me absorbió el concepto del vuelo y aprendí mal que mal, a elevar el avión, aunque tardé muchos días en atreverme a cambiar el rumbo porque se desestabilizaba y chocaba.

Por esos tiempos mi papá se interesó en una cosa llamada Linux. Ante mi cuestionamiento, me platicó que era "Un sistema operativo, pero es libre" -Y que tiene eso de ventaja? Y mi papá me contó algo así como que a Windows no lo puedes cambiar y en Linux, si tu quieres, puedes poner la "barra" de color rosa y atravesada en medio del escritorio, cosa que no me pareció muy atractiva. Después, imprimió varias páginas de un documento llamado "El proyecto GNU", donde un buey adornaba la esquina. Era muy largo, así que aunque empecé a leerlo, no pasé de la mitad de la primera página. Sin embargo, me interesaba un librito que decía "Linux" y traía una imagen de un "escritorio" con extrañas ventanas con un solitario y una foto del Titanic. "Quiero aprender a usar eso", me dije. Comencé a leer el librito y no tardé 5 minutos en arrepentirme. Aburrido, mucho rollo y parecía algo muy complicado.

Tardes enteras pasó mi padre configurando su máquina cuando consiguió, de una revista, un disco que decía "RedHat Linux". Un día, me llamó para mostrarme LINUX. Apareció una interminable lista de OK verdes y luego, casi nada. Escribió root y una contraseña, y acto seguido escribió un comando que parecía mágico: startx. La pantalla parpadeó un momento y luego una X apareció en el centro de la pantalla. Era enorme. Si movías el mouse tantito, la equis cruzaba a toda velocidad el monitor y si seguías moviéndola, el monitor parecía "desplazarse". Por ahí había una como barra de herramientas y un "menú inicio" con una "X". Podían abrirse ventanas cuya utilidad exacta no recuerdo, pero sí recuerdo muy bien un botón con una "bomba". Si se hacía click en él, la equis se volvía bomba y al hacer click en una ventana Caput!, desaparecía!. Pasamos un buen rato jugando con la bomba, pero lo dejamos por la paz. No me pareció tan interesante como se veía en el libro. Además, no parecía haber nada más que la bomba y la "X". Ése fue el primer encuentro con Linux, que aunque no recuerdo bien, rondaría la fecha por el año de 1988, cuando tendría 9 años más o menos. Pero era muy pronto, Linux tendría que esperar un poco más para resultarme realmente atractivo.

LLegó el episodio de la primaria donde aprendemos computación y nos empiezan a enseñar lo que es un monitor, un "CPU" (Gabinete), el teclado... Y eso ya no me parecía muy novedoso que digamos.

Mi papá me elevó de rango comprándome una súper computadora AMD Athlon un tiempo después (Y él se compró un poco después una Athlon XP). La compra de mi súper computadora nueva Athlon se volvió imprescindible cuando los juegos como el Sim City requerían 16 bits de color, cosa que mi computadora CYRYX no podía lograr, y que por cierto, "murió" cuando mi papá trató de cambiar un Jumper de la tarjeta madre para tener "más memoria".
Lo destacable realmente de esta etapa es que me volví aficionado del Age of Empires II (Que compré en el "Tianguis por $100), aunque nunca logré jugarlo del todo bien. También compré el "Sim City 3000 World Edition" Original!. Que tiempos aquellos, gente pequeña que controlar... Pedí el Age of Empires II Conquerors como regalo de cumpleaños. Por estos tiempos se apreciaba una paranoia que a mí me resultaba un tanto absurda, por el llamado "Error del 2000", aunado a las histerias colectivas que producen los cambios de siglo, y de milenio. Windows 98 había sido duramente criticado frente a mí... y eso que a mí me gustaba la "barrita de inicio rápido", que era la única diferencia que yo apreciaba entre el 98 y 95. Creo que por esos tiempos fue que, en un intento por "mejorar el rendimiento", eliminé todos los archivos .dat y .dll que encontré en la computadora. Le eché la culpa a un "virus" silbo

Ganas de probar cosas nuevas me llevaron a solicitarle a mi papá que me enseñara Linux, ya más en forma. Me enseñó unos comandos muy muy básicos como ls, cd, rm, rmdir, shutdown (aunque este último se me olvidó rápidamente), cat, y me mostró el imponente "EMACS". Y luego, me mostró el escritorio (aunque ya lo había visto porque ahora sí arrancaba desde el escritorio por omisión). Nada que ver con lo que había visto un par de años antes. Había además, centenares de juegos que parecían muy entretenidos, destacando de entre ellos el "Gnome marbles" (o algo así), y el "xbill", de los cuales lo único que no me gustó fue la apariencia, pues el resto del entorno era más bonito. Mi papá me explicó que había 2 escritorios, por decirlo así. Que uno era "GNOME" y el otro KDE. Entré a GNOME y me enamoré de KDE.
Esa primera experiencia con Linux fue razón suficiente para pedir que me enseñara a instalarlo en mi computadora. Fue toda una travesía. Había que hacer algo macabro con -EL- disco duro: Partirlo!. Para eso, había que "aplastar" el disco duro con una utilidad que venía en el disco de RED-Hat. Luego había que sacar un cuchillo virtual y partirlo. Luego, se podía usar "format" para crear otro "disquito" adentro del disco duro. Y luego, finalmente, era posible instalar el anhelado Linux. Una Anaconda dijo que configuró la instalación (¿?), luego subdividimos más el disco duro (mi papá me dijo que un disco SWAP funcionaba como memoria cuando se acababa la RAM) y el resto fue muy parecido a instalar cualquier programa, salvo que aquí había muchísimas cosas que escoger. La solución fácil: TODO. Y luego, 3 horas de instalación mientras copiaba e instalaba el contenido del CD-ROM en la computadora. Al reiniciar, un curioso letrerito: "Lilo Boot:_". Para entrar a windows, había que escribir "win". De lo contrario, esperar unos segundos, o apretar enter, y se cargaba por "defecto" Linux. Entre las cosas que después me enseñaría mi padre, estaba el montar discos de Windows (FAT32).
Había aplicaciones interesantes como Kugar y AbiWord, pero me dí cuenta rápidamente que no sabían leer los archivos doc donde tenía algunas cosas guardadas, o las diapositivas de PowerPoint. Con el tiempo, Linux dejó de ser interesante, pues no era posible instalar los juegos que me gustaban.
Hubo actualizaciones del Red Hat, Vaya que las hubo! No daban chance de respirar. Pero eso era lo más emocionante de Linux, "Actualizar" y ver como cada vez se veían más bonitos los íconos del escritorio. También venían más juegos, como el de un pingüinito que bajaba por una montaña como a medio kilómetro por hora (o eso parecía de lo lento que corría), y seguido trababa la máquina. "Linux se traba mucho más que Windows". La experiencia subjetiva era irrefutable. Windows sólo se me había llegado a trabar cuando apretaba muchas teclas a la vez, y en contadas ocasiones llegaba a salir una pantalla azul con letras y números diciéndome que se había trabado windows y que había que reiniciar. Acá en Linux ni eso salía, sólo se trababa.
Mi papá se encargaba de conseguir nuevas versiones del RedHat, y de vez en cuando comentaba sobre otras "distribuciones" Linux. Ese concepto ya lo había entendido, sabía que Linux no era de nadie (eso creía) y que mucha gente trabajaba en él, pero también, que Linux era totalmente inútil sin el conjunto de paquetes que usamos las personas, y que éso era la distribución, y que las compañías como RedHat vivían de brindar soporte técnico y vender manuales (dato que mi papá me aclaró por esos tiempos). Corel Linux fue una distribución que llegamos a probar por esos tiempos, en la Laptop Compaq de mi papá, que corría a 800 MHz, y más específicamente, me tocó ver en funcionamiento el tal Corel cuando comíamos en un restaurante que frecuentábamos por esos tiempos de secundaria, llamado Potzolcalli (que después ha venido a menos).
Mi papá también probó Mandrake en esa computadora, pero no nos pareció especialmente bueno.

Los tiempos del Windows XP habían llegado y la grilla se sentía nuevamente en el ambiente. La mayoría de la gente no quería "cambiarse" a XP porque decían que era incompatible con todos los programas de Windows 98 (cosa que sabemos que no es cierta, pero bue). Yo por mi parte me dedicaba a tratar de configurar el Módem HSP56 de Motorola, un "winmodem", en Linux. Era un relajo. Había que buscar en Windows la información, bajar los "drivers" que había en algunos sitios extraños, proyectos relativamente nuevos que hacían referencia a los "linmodems". Se decía que era posible hacer funcionar mi modem en Linux. Después de muchos intentos reiniciando de Windows a Linux, introduciendo códigos que yo ni tenía idea de lo que significaban, y que casi siempre soltaban errores. Cosas como ./configure, make, make install, modrprobe noseque, etc... y si se daba el caso que no fallaba nada muy grave, probaba con las utilerías que más p's juntas tuvieran en su nombre para ver si me detectaban el módem. La mayoría no podían siquiera detectarlo. Además, las herramientas tenían cara de GNOME y eso no me gustaba. Una vez logré obtener una comunicación vía consola con el Modem. Pero ese logro, resultado que logré como el burro que tocó la flauta, no se repetiría nunca más. Finalmente, me rendí respecto a tratar de hacer funcionar un aparato diseñado de la forma más maliciosa en manera exclusiva para Windows. Fui a comprar otro modem. No existían módems "completos" al parecer. Me vendieron uno que decía que soportaba Linux. Fue lo mismo. Era un "lucent quiensabeque V92 SoftModem". Esfuerzos infructuosos y gasto inútil de dinero. No estaba precisamente agusto con Linux. Se suponía que Linux estaba basado en Unix, sistema del cual lo único que sabía era que servía para redes. Luego, ¿no es lo más ilógico que puede haber, que un sistema diseñado para redes, no se pueda conectar a LA RED?.

Probé instalar nuevos juegos. De esas revistas españolas carísimas que traían discos con cosas para Linux, traté de instalar un centenar de programas y juegos. Dooom. Quake. Esos ni siquiera los había jugado en Windows, pero quería ver si aquí se podía. Venían en paquetitos "RPM". Imposible instalarlos! Que decepción. Me daba la impresión que RPM algo tenía que ver con "RedHAT Package M-algo", y se me hacía en extremo absurdo que ninguno se pudiera instalar, ¿Pues para que sirven entónces?. Todos decían excusas como "Faltan dependencias", "Incompatible con no se que", etc.. Hmmm.. Los juegos de las revistas para windows -casi- siempre se instalaban correctamente haciendo doble click en ellos y poniéndole a todo "Sí". Si trataba de instalar juegos de Windows en Linux, mediante Wine, un proyecto que se veía prometedor, pero en la práctica, no encontré un solo programa que pudiera correrse en él. Incluso traté copiando todas las librerías de la instalación del windows real al directorio del wine para ver si así no salían letreros de "No se encontró tal dll". Pues ahora simplemente no corría nada. Que decepción...

Tardó un buen rato para que volviera a usar Linux. RedHat "cambió de nombre" o algo así creí. Ahora era "Fedora Core". Cuando leí que ondas con eso, y me puse a ver las notas de liberación, me dí cuenta que los de RedHat, de alguna forma, habían traicionado a Linux y ahora tendrían una versión "chafa" para la gente pobre y una versión "de lujo" para la gente rica (Así lo veía yo). Instalé el tal Fedora Core, y encontré, en la práctica, pocos cambios respecto al RedHat. Pero este hecho no ayudó a que me dieran ganas de cambiarme a Linux. Además, por esos tiempos, empecé a escuchar música (Actualmente escucho música de manera "moderada"). No era posible oír nada de música en Fedora, ninguno de mis mp3 que me habían pasado compañeros o los wma que había "ripeado" en Windows Media, de unos discos piratones que tenía mi mamá por ahí, podían ser escuchado en Fedora Core. Eso fue razón suficiente para dejar de usar Fedora. Instalé Windows XP y me olvidé una vez más de Linux. Mi papá me siguió dando discos de Fedora Core, pero no les hice caso y ni los instalé.

Llegó una "nueva era" de juegos, Los Sims eran relativamente pesados en mi computadora, pero cuando salieron "Los Sims 2", mi computadora se vió obsoleta. Ya le había comprado más memoria (que había salido cara porque la tecnología ya era muy vieja, ya para este tiempo existían las memorias DDR) y una poderosa tarjeta Gráfica GeForce 5200 había sustituido a la original SiS integrada. Su humilde Athlon a 1.4 GHz y su memoria SDRAM ya no eran suficientes. El Empire Earth era otro juego que me gustaba mucho, pero tenía que correrlo con todas las características gráficas hasta lo más bajo para que corriera bien. El año 2005 corría, y esta computadora ya necesitaba relevo. Lo que sonaba en esa época eran los nuevos, casi experimentales, procesadores de 64 bits. Se decía que serían mucho más poderosos que los de 32 a las mismas frecuencias, y que tendrían una mucho mayor capacidad de direccionamiento de memoria. Sin embargo, los sistemas operativos eran de 32 bits y no se sabía que tan bien correrían estos procesadores, en la práctica, sobre un sistema de 32 bits. Mi papá me dijo -Bueno, serás mi "hijillo de Indias"- haciendo referencia a que me compraría una computadora con el innovador AMD Athlon 64 3500+ para "probar que tal salen".

Ahorramos lo más posible en la compra de esta "super computadora". Se le quedó la tarjeta gráfica de la computadora anterior. Se compró un quemador y un disco duro de 160GB, memoria de 512 MB (Asombroso!). El gabinete tiene una luz azul y una puertita totalmente inútil que puede cubrir la cara frontal. La motherboard es "la mágica", incluye el sonido de 5 canales.
Esta computadora me hizo regresar a Linux, pues parece estar hecha para él. Windows tardaría en sacar una versión de 64 bits para "XP", y cuando lo hizo, traté de instalarlo en mi computadora. Parece que algo falló gravemente y no pudo proceder con la instalación. Seguí usando Windows XP, envalentonado por lo bien que corrían las cosas. Los Sims2 -Casi- corrían con fluidez estando configurados los efectos visuales altos. Me decepcionó este hecho, pues esperaba que corrieran totalmente bien con todas las características hasta arriba. Pensé que debí comprar una mejor tarjeta de Vídeo.

Linux de 64 bits. "Sólo así se puede obtener el verdadero potencial de la computadora", pensamos mi padre y yo. Instalé Fedora y noté la computadora muchísimo más fluida que en Windows XP. Sin embargo, seguía siendo imposible instalar un driver para el winmodem que poseía y mediante el cual me conectaba a Internet (Y sigue ahí). La única novedad en cuanto a controladores fue que pude instalar el driver de NVIDIA (el binario), con lo que el TuxRacer ahora sí se "deslizaba" por la montaña. Que gusto ver esas hermosas gráficas 3D en Linux, por vez primera. El OpenOffice era una característica excepcional. Sin embargo, tenía muchísimos problemas para importar los documentos de Word que solía usar para la escuela, y de ahí que Linux me resultara esencialmente inútil para trabajar; sólo me servía para jugar TuxRacer y los juegos que siempre han venido (y que creo que siempre estarán disponibles: Gnibbles, XBill, Gnome rocks (o algo así), etc...). Linux permitió estrenar los códigos de 64 bits del procesador, pero no me servía para mucho más. Probé instalando el por esos tiempos Galardonadísimo MPlayer. Yo quería probar si podía reproducir con ese programa mis videos de windows, y mi música. Bajé cuanta cosa pude desde Windows, y en Linux tocó compilar el Mplayer. Era posible reproducir algunos archivos mp3, y el sonido de los wmv sí se reproducía, pero el video no. Eso fue interesante, pero era un tanto sufrible eso de estar reproduciendo las cosas desde la línea de comandos... Y así, poco a poco, mi Linux cayó en el desuso.

Mi padre al comprobar la efectividad del procesador de 64 bits, decidió comprarse una máquina de 64 bits. Pero para entonces, la tecnología había avanzado tanto que los procesadores ya podían tener dos núcleos (de manera económica) y existía la memoria DDR2. AMD64X2 4800 (creo), 4GB Ram, Video NVIDIA PCI-Express (a diferencia de mi ya obsoleta AGP), 2*400 GB de Discos duros SATA en RAID (A diferencia de mi único (P)ATA de 160 GB).

El tiempo pasó, las distribuciones linux habían surgido y perecido, Corel ya no existía, TurboLinux surgió y después no supe más de él... Y al parecer cientos de mini-distribuciones parecían surgir y olvidarse a diario. SuSe sonaba por ahí, así que decidí probarlo. Mi papá, por su lado, probó con el "Ubuntu", una distribución que había hecho mucho ruido, principalmente por el rumor de que "mandaba cd's a domicilio". Mi papá sin embargo, se metió a bajar las imágenes, y me comentó que era un relajo, que estaba muy feo el instalador pues era puro modo texto, y que había que usar un CD extra para instalar el modo gráfico y aplicaciones, por lo que yo dije: YO PASO. A mí llegó, no se de que origen, un disco de SUSE 10.1. Quedé prendado de este sistema. Fue un amor a primera vista (y como tal, un tanto precipitado). El hecho de que el internet venía por cable y de ahí vía ethernet a mi computadora ayudó mucho a crear esta ilusión. Pero resultaba ser casi un milagro. ¡Podía navegar en Internet con Linux! Y YAST! TODO LO CONFIGURA! y AMAROK! Todo lo reproduce! Podía escuchar la música de mi disco NTFS de WindowsXP! Fedora no podía escribir en este formato de discos, y SuSE, con privilegios administrativos, podía escribir en él!. Quedé prendado un buen rato a este sistema... hasta que me dí cuenta que no era "open". Aún así, le recomendé ampliamente a mi papá que se cambiara a SUSE. Salió la versión 10.2 del sí libre "openSuSE" y decidí cambiarme, por amor a la camiseta a esta versión "libre". Y ese fue mi desencanto. En la versión libre no venía de manera predeterminada la capacidad para escribir en los discos NT, y no era posible reproducir los archivos de música. Investigué por ahí y descubrí que openSUSE tenía un "acuerdo" con RealMedia, y prácticamente sólo tenía derecho a reproducir formatos del RealPlayer, vía el reproductor "Hélix". Busqué más y por ahí se mencionaba que era posible conseguir los "Codecs" necesarios para reproducir mp3, pero me pareció algo turbio y más que eso, me cayó muy mal que una distribución estuviera "amarrada" a un reproductor. Alguna vez platiqué este hecho con un compañero de escuela que decía usar Debian. Le pregunté que cuál consideraba que era la mejor distribución de Linux y me dijo que Debian, a lo que contesté ¿Y ese es libre también? (Yo creía que, dada su poca popularidad (para mí), sería una versión empresarial o restringida de Linux). Obviemente se rió. Le comenté que había probado openSUSE y le pregunté que que opinaba de Ubuntu. Me dijo -Puff! Ubuntu es como un Aborto de Debian, es el hijo deforme, es una porquería. Yo no encontraba una razón a tanto odio, pero supuse que si sabía más de Linux, probablemente tendría razón.

Posteriormente, redistribuí mi disco duro, pues no me quedaron más ganas de usar Linux por el momento, e instalé Windows Vista en un ataque de locura, para tratar de desafiar al supuestamente voraz sistema de Microsoft. Y sí fue voraz. Muchos de mis programas como el Multisim 9 o el AutoCAD 2007 ya no funcionaban en él. Lo más decepcionante fue que el driver de mi tarjeta gráfica se quedó como "beta" perpetuamente, como todavía lo puede comprobar quien quiera hacerlo. Lo mismo con mi impresora. Los Sims 2 corrían más lento, y en general TODO iba más lento. Pero eso sí, tenía "Aero" y las ventanitas salían en modo cascada cuando hacía click en un botón de la barra de inicio. Usé el ex-disco de Linux para guardar respaldos y los AutoCAD que bajaba (Eso sí, legalmente) de la comunidad estudiantil de Autodesk. De inmediato me dí cuenta que la estrategia de Windows era en conjunto con los fabricantes de Hardware, propiciar el consumismo, propiciar que cambiemos nuestros dispositivos y programas lo antes posible, para hacernos gastar en sus productos. Eso me hizo sentirme felíz de estar usando una versión de "beta perpetua" del Windows Vista. Ja! Creen que voy a pagar eso... Y sin embargo, un tiempo después llegué a considerar la posibilidad de comprar un Windows en la Tienda, cosa nunca realizada (hasta la fecha) por mí o mi padre (que gasto!). Sin embargo empecé a tener remordimientos de conciencia al pensar que vivía en la ilegalidad y tiempo después de ciertos sucesos en mi vida que orita no tienen cabida, y probablemente por los tiempos en que recién había entrado a la Superior, se me ocurrió pasearme por el dichoso sitio del tan controvertido y famoso Ubuntu. Lo que leí no me pareció malo, y chequé la página de Debian para ver que onda. Pero a diferencia de la de Ubuntu, la página de Debian era fría, y sabía por referencias difusas que no era tan sencillo de usar / instalar como otras distribuciones (Suse, Fedora). Así que decidí darle chance al popular Ubuntu.

Mi padre me había mencionado que existía una versión de Ubuntu que traía KDE instalado de manera predeterminada, pero que tenía otro nombre. En la página de Ubuntu leí "acerca de Ubuntu" y rápidamente encontré la forma de descargar el "úlimo", Kubuntu 7.10 Gutsy Gibbon 64 bits, Desktop. Lo instalé y me sorprendió lo bien que cargó en el modo "vivo" (que no sabía que iba a entrar sin preguntar), lo instalé primero en un pedazo de disco que le robé a Vista, de unos 10 GB. Cuando hube instalado el sistema, me puse a ver que traía, soprendiéndome en demasía al encontrar que NO TRAÍA NADA!. Bueno, sobre todo en comparación con las instalaciones de Gigas a las que estaba acostumbrado con SUSE y Fedora. -Supongo que habrá forma de agregarle cosas, pensé. Busqué en internet, y encontré "Ubuntu-es", donde ví que había una forma sencilla de instalar aplicaciones, y se daban los pasos con todo lujo de detalle sobre "Cómo instalar los extras restringidos" y así, poco a poco, me enteré de lo que era un "Repositorio", concepto totalmente ajeno a lo que conocía antes. Y Fabuloso, por cierto. Y me gustó el "apt-get install programa", y me gustó también muchísimo que casi no se veían rastros de Gnomos por ningún lugar, a diferencia de las otras distros, donde había por todas partes rastros de GNOMEs. Y fuerte fue la influencia que tuvo en mí leer los foros estilo "debian vs ubuntu" donde decenas de usuarios de debian desfogaban un irracional odio hacia los usuarios de Ubuntu y a Ubuntu, mientras otros usuarios de linux y Debian defendían tibiamente al satanizado Ubuntu. Me dije, ¿porqué tanto odio? Yo no sabía mucho de Debian ni de Ubuntu, pero a mí me olía a celos. Sabía que Debian era muy orgulloso de ser 100% comunidad y estable y multi-arquitectura y no sé que más... y por otro lado, sabía que la comunidad de usuarios Ubuntu crecía día con día... ¡Les estaba comiendo el mandado! Pero esos usuarios no actuaban de manera lógica, y la mayoría emanaban una prepotencia enfermiza. Me pareció de lo más absurdo que usuarios de una distribución atacaran a otra distribución y a sus usuarios sin tan siquiera ofrecer un sólo argumento racional.

La realidad ha sido pues, que Kubuntu logró en mí algo que ninguna otra distribución había logrado: Considerar Linux como mi sistema PRIMARIO. Logró que dejara de usar durante meses completos mi Window$, y cada vez por más tiempo. Me ha demostrado que un sistema libre es posible, que puede ser práctico y totalmente apto para las labores de un estudiante, pues me constaba que era perfecto para la labor científica (Para lo cual lo usa mi padre), y que de hecho, es una excelente opción para quien busca más que sólo una herramienta de trabajo en la computadora; el entretenimiento es posible, existen videojuegos libres y privados que corren nativamente en Linux, y Wine ha evolucionado lo suficiente para ser una alternativa real en muchos casos, a Windows, y hay reproductores de medios (y medios libres), y una gran comunidad de usuarios contentos con SU sistema operativo, y cada vez son más los que contribuyen con su granito de arena a este sistema.

Cuando salió Kubuntu 8.10 Intrepid Ibex, traté de convencer a mi padre de que probara Kubuntu. Pero no tuve éxito. Esa versión fue escogida por mí específicamente porque fue según sus notas de liberación, la primera en soportar los discos RAID de manera oficial durante la instalación. La realidad es que ni siquiera el "modo vivo" entró bien, se trababa y no funcionaba el ícono "Instalar". Además, no reconocía los discos RAID y las instrucciones para instalar Ubuntu en estas particiones resultaron especialmente confusas, de manera tal que preferimos no dañar nada y desistir por lo pronto de instalar Kubuntu en las computadoras de mi papá. Además, él no tiene internet en casa, así que instalar programas podría resultarle un poco complicado.

Actualmente uso Kubuntu 9.04 "Jaunty Jackalope" de 64 bits, y estoy bastante a gusto con esta distribución. Hace poco tuve la posibilidad de instalar y manipular nuevamente openSUSE y Fedora, al tratar de instalarlos en la Netbook AcerOne de mi padre. La única distribución que funcionó casi a la perfección "Salida de la caja" fue Fedora. Pero eso tiene relación con que las Netbook AcerOne suelen traer una distribución linux derivada de Fedora. Y viendo los problemas que ahora tiene mi papá con su computadora, yo me quedo con Kubuntu.

Si has llegado aquí, ¡Gracias por leerme!
¡Fín!

Imagen de Anarcxpoll
Enviado por Anarcxpoll el 12 Mayo, 2009 - 10:08.

Se han puesto de moda estas historias silbo

Que gran historia! shocked

P.D. No me ha dado tiempo a acabarla, estoy en clase shamed

Imagen de jemjem73
Enviado por jemjem73 el 12 Mayo, 2009 - 11:46.

Simplemente me ha encantado.

Yo soy algo mayor que tu, y mis estudios nada han tenido que ver con los ordenadores, pero en muchas cosas me he sentido identificado contigo. Aunque para serte sincero, yo soy de los que empezó en esto de los ordenadores antes siquiera que existiera la posibilidad de escoger procesadores de distintas marcas. Todavía me acuerdo de mi amstrad PC 2086 (no hablo de mi MSX2 que no cuenta) con procesador intel 8086. Uff... se me saltan las lágrimas.

Un saludo.

Imagen de bersil
Enviado por bersil el 12 Mayo, 2009 - 15:39.

Un par de dias que no vengo por aqui y han surgido bloggers como conejos xD . Bueno, lo importante strange1712, es que lo he logrado, he leido toooda tu entrada, lo habia empezado ayer y luego lo deje a mitad, pero ya me habias metido la curiosidad con tu historia asi que pues, lo leì con gusto.

Vamos los bloggers!!

Imagen de Johnson2772
Enviado por Johnson2772 el 12 Mayo, 2009 - 20:39.

Que post más largo!!!!... muy bueno, ya conozco tu vida completa, jajajajajaja, Saludos